El Kobido es una técnica japonesa de masaje facial. Hasta hace muy poco estaba reservado para la familia real nipona. Gracias a Shogo Mochizuki, que en 1984 difundió esta técnica por EEUU podemos hoy disfrutar de sus beneficios. Este tipo de masaje combina conocimientos de medicina tradicional japonesa con técnicas precisas de masaje tradicional. Requiere una gran habilidad para aplicar los distintos procedimientos y mucha atención y respeto por la persona que recibe el masaje.

Desde la primera sesión son visibles los resultados: una piel más tersa y luminosa, rejuvenecimiento de las facciones, arrugas más lisas, manchas más atenuadas. Los distintos movimientos mejoran la circulación de la sangre promoviendo la eliminación de toxinas y la producción de colágeno y elastina. Sus efectos para la salud son también notables puesto que ayuda a la limpieza del organismo, mejora la visión, actúa contra el dolor de cabeza y las migrañas y relaja la mandíbula. Lo mejor de todo es genial para el estrés. Después de una sesión de kobido, la persona se siente ligera, en armonía y en un dulce estado de paz mental y corporal. ¿Te animas a probarlo?